lunes, 2 de octubre de 2017

Secretos familiares ¿Decretos personales? - Diana Paris

 Siempre digo que a mí los libros me llegan. Tanto sea que alguien me haga un regalo o que vea el libro en una vidriera y me envenene hasta tenerlo en mi casa nuevito y recién comprado, los libros me llegan. A veces tengo la sensación de que están un montón de tiempo esperando a que sea el momento. Quietitos en un estante de una librería, en la biblioteca de un amigo o en la mia propia. Silencioso, sin que yo lo sepa, el libro está esperando a que crezca. Pacientemente, aguanta polvo y hollín hasta que estoy lo bastante maduro para esa nueva lectura. Tal vez alguien con ganas de hacer un bien y con buen ojo para encontrar el momento, se desprende del objeto para que siga camino hasta mi biblioteca, de donde tal vez algún día, también siga camino hacia otros estantes que lo necesiten.
Este es el caso de Secretos familiares, de Diana Paris. Una persona que conocí apenas por un par de meses, terminó regalándome el libro. Lo acompañó con una carta en la que me decía que tarde o temprano me serviría. Por aquel entonces, mi mamá no se había enfermado todavía y a partir del planteo del libro, comencé a preguntarle un poco sobre la historia familiar. Tuvimos tres o cuatro conversaciones en las que me contó parte de su historia, pero siempre fueron anécdotas de la vida cotidiana, con cierto toque de humor. Deliciosas, por supuesto, pero detrás de todo eso había una oscuridad que intuí desde chico y que no supe desvelar. En la cronología familiar hay un par de huecos, por parte de ambas familias, materna y paterna, que van a requerir de la memoria de alguien más. Algún amigo o pariente lejano (o alejado) que haya vivido parte de la historia y pueda echar algo de luz sobre estas vidas que ahora ya no están y que empiezan a hablar desde las fotos, desde las cartas y las postales.
No sé bien por qué caminos me llevará remontar mi árbol familiar, pero será una aventura interesante. El libro ha sido un puntapié inicial, literalmente hablando, una primera patada en el culo para ponerme en marcha sobre el tema y empezar a sanar poco a poco todo aquello que se calló en su momento y que hoy pide ser revelado.
Dicen mis médicos brujos que ahora necesito hacer algo que se llama constelaciones familiares y mi terapeuta me prestó otro llamado ¡Ay, mis ancestros! de Anne Ancelin Schützenberger, que recién estoy empezando.
Conclusión, super recomendado el libro "Secretos Familiares ¿Decretos personales?" de Diana Paris. Ameno, sorprendente y explicado en un lenguaje accesible para quien no tiene conocimientos técnicos sobre psicología, es un libro que cambia vidas, te embarca en una búsqueda propia y auténtica de tus raíces hacia tus ramas. Siempre y cuando estés listo para zarpar.

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