martes, 26 de septiembre de 2017

Probando Peppermint

El por qué
Suelen caer en mis manos computadoras viejas, desahuciadas por sus antiguos dueños, que cometen la crueldad de comprarse aparatos nuevos y hacer a un lado aquellos que tan fieles han sido durante tanto tiempo. Así como hay quien da asilo a animales callejeros, yo suelo dar una nueva oportunidad a esos equipos descartados, inhumanamente reemplazados por algunos que, tratando de minimizar el daño psicológico perpetrado en el pobre bichito lo tratan de 'obsoleto'. Es por eso que inauguro con este post, la etiqueta Tecnología, en la cual voy a comentar todas las trastadas tecnológicas que vaya perpetrando.

Mi experiencia
Hace poco me hice con una notebook que debe tener siete u ocho años, con un Windows 7 que ya estaba quedando grande, lleno de malware y de programas mal desinstalados. Esta vuelta decidí probar Linux Peppermint; una distribución basada en Ubuntu con escritorio LXDE, y la verdad es que corre muy bien.
La instalación fue muy sencilla (incluso para un novato como yo). Prácticamente traía instalado todo lo que yo necesitaba para ese equipo. Solo tuve que agregarle un par de programas más específicos, pero con los gestores de software que tiene, no hubo mayores problemas. Un par de retoques por aquí y por allá y listo. Por ejemplo, el fondo que viene por defecto no me gusta, así que haciendo click derecho sobre el escritorio se puede elegir de entre una variedad de imágenes e incluso usar las propias, ya que tiene un par de herramientas muy útiles para ir retocando el aspecto de todo el escritorio hasta que quede como más te guste o tengas que volver al ponerlo como viene por defecto porque hiciste un pastiche de colores insoportable.



Peppermint OS, puede bajarse del sitio oficial: http://peppermintos.com


La nube y un mini tuto de ICE SSB
Lo primero que llama la atención de Peppermint es que se trata de una distro concebida para trabajar en la nube (cloud-computing). Viene con una aplicación llamada ICE SSB (Single Site Browser) que te permite tener un sitio como Twitter, para citar solo un ejemplo, corriendo como si fuera un programa de escritorio. De esta manera, vienen como de muestra, Dropbox, Gmail, Gdrive y Pixlr, pero es muy fácil crear tu propia "aplicación" usando ICE.






Como se ve en la imagen, hace falta muy poca configuración.
1.- Ponerle el nombre que quieras que tenga tu aplicación. Personalmente, encuentro muy útil abrir el menu de inicio y tipear las tres o cuatro primeras letras del programa que quiero correr y darle enter.
2.- Poner la URL simplemente copiando la dirección web y pegándola en este campo.
3.- Elegir en qué lugar del menú quisieras encontrar tu aplicación
4.- Elegir un ícono (recomiendo usar el favicon del sitio web, casi siempre funciona bien)
5.- Y por último, elegir el navegador con el que te sientas más cómodo. ICE viene con tres o cuatro opciones. Chromium, FireFox o Vivaldi. Peppermint viene solo con Chromium, yo instalé FireFox y no conozco Vivaldi.
 6.- No queda más que pinchar en el botón de inicio y buscar la nueva aplicación como si fuera un programa instalado.

Mi opinión
Simple, estable, rápido y útil para trabajar en la nube.
Peppermint viene con unos pocos programas esenciales instalados, pero tiene doble gestor de software, aprovechando también el enorme repositorio de Ubuntu. Entre eso y el ICE que ya comenté, puede transformarse en una herramienta muy completa y fácil de usar para los que buscan un sistema operativo diferente.

Por supuesto que si alguien tiene otra opinión o quiere agregar algo, puede hacerlo en los comentarios. Será muy bienvenido.

lunes, 11 de septiembre de 2017

Technosphere


¿Sabían que existió algo en internet que se llamó Technosphere?
No todo era bbs y texto plano en la prehistoria de la WWW.


En un muy resumido pantallazo, puedo decir que Technosphere era un mundo 3D, habitado por formas de vida artificial creadas por usuarios de internet.

 
Había una página inicial para crear tu Techo bichito. A manera de un Frankenstein, podías elegir el tipo de cabeza, cuerpo, medio de locomoción, ojos y poco más. Le ponías nombre y lo largabas a retozar libremente por el mundo virtual, junto a los otros seres.  

 


Luego tenías un buscador donde ponías el nombre del bichito y podías ver en qué andaba. Si comía, si se había reproducido, si se había peleado o si se lo habían comido.


También podías ver imágenes tomadas en distintos momentos del ecosistema generado en forma fractal, como cuando sacan fotos de eventos en el colegio de tu hijo y las mirás buscando a ver dónde lo escracharon al pobrecito.




El proyecto era interesante desde varios aspectos, ya que proponía un ecosistema virtual basado en la combinación de los distintos componentes corporales que iban mezclándose con otros si lograba tener descendencia, en un entorno fractal donde las criaturas se agrupaban o segregaban según características y afinidades físicas y porque era el primer simulador de vida artificial online (de esos que hoy hay tantos).


Lamentablemente, el proyecto cerró sus puertas (¿O debería decir sus ventanas?) en el año 2006. Ocupaba una máquina en una universidad de Inglaterra y seguramente les quedara chica para las dimensiones que tomó la cuestión o tal vez necesitaran la máquina en la universidad para cosas "más serias". El caso es que nos quedamos sin nuestro observatorio de bichitos.

Finalmente, resta decir que buscando información que ayudara a mi memoria, me encontré con la grata sorpresa de que hay gente que quiere revivir el experimento en el mundo móvil, a través de una app. Acá pongo su link y mis dos pulgares arriba: http://technosphe.re/