miércoles, 24 de agosto de 2016

Conversación en 1990

Encontrado en un cuadernito viejo.
 
Hola Mamá?
Si, má. Todo bien; me gusta la estratósfera.
Siiii. Yo me cuido.
Bueno, pero el Challenger era otra cosa.
Si, es otra estratósfera. Una estratósfera subjetiva.
No se puede explicar así nomás.
...
No, no salimos más. Acabo de decirselo.
Sí. Una lástima, una chica tan hacendosa ¿viste?
No te cargo, lo que pasa es que vos te encariñás con las novias.
Está bien, me cuido.
No, no es cuestión.
Si, yo tambien.
Vos tambien.
Chau, chau, besito.

lunes, 8 de agosto de 2016

Lecturas compartidas

Inculcar a los hijos el amor por la lectura no es algo que pueda hacerse desde afuera, como una especie de imperativo social - intelectual en el que no creemos pero hay que hacer para no pasar vergüenza. En mi caso, tanto mi esposa como yo somos ávidos lectores (ella más que yo) y como era lógico, el ejemplo ha sabido ser más convincente que la palabra. Situaciones que cualquier enamorado de la lectura puede reconocer con cierta mirada de complicidad, se dan en casa de manera cotidiana y por ende (que no es Michael Ende), han sabido calar en las costumbres de nuestros hijos. La casa llena de libros, los paseos a las librerías, las visitas a las bibliotecas, aprovechar cada momento de descanso para adelantar unas páginas de ese libro que nos tiene atrapados, comentarios sobre libros leídos, las citas como parte de nuestro refranario cotidiano, los cuadrernos de notas, las lecturas compartidas y un largo y placentero etcétera.
Por eso quería aprovechar el blog para traer dos libros recomendados por mi hija Wadi (de paso le hago propaganda del blog) y comentarles algo que la mayoría tal vez ya sepa: nada impide a una persona adulta disfrutar un libro para niños.

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Patagonia Iluminada - Fabian Martinez Siccardi

El padre de Amanda, se pierde con su avión en un vuelo al sur y lo dan por muerto luego de tres semanas de búsqueda. Pero Amanda no se deja engañar, siente que su padre aún está vivo y termina convenciendo a su tía para ir a buscarlo.
Así, detrás de una esperanza y perseguidas por dos agentes pertenecientes a un grupo fascista, Patagonia Iluminada se transforma en una road novel llena de peligros. Mezclando acción y emoción, el autor se las ingenia para deslizar elementos históricos como carnada para las mentes curiosas.
Lo único que me permito adelantarles a mis lectores (¡Ufff! ¡Una multitud!) es que cuando terminé de leerlo, me zambullí en mi biblioteca a buscar un libro que estaba esperando su turno desde hacía por lo menos 10 años: Vuelo Nocturno, de Antoine de Saint Exupéry.

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Momo - Michael Ende

Compartir lecturas con mis hijos me permite ver cómo influyen las diferentes ideas en la mente infantil y sobre todo compararlas con mis propias percepciones para ver cómo es la diferencia entre la mirada adulta y la mirada del niño.
Este libro, del mismo autor de La historia interminable, trata sobre una nena que tiene la capacidad de saber escuchar. Eso le permite darse cuenta de por qué la gente se está quedando sin tiempo y se pone valerosamente en la tarea de recuperarlo.
Leerlo de niño es un viaje fantástico, lleno de personajes y de situaciones a veces tiernas y luminosas, a veces oscuras y peligrosas.
Leído de grande, es una parábola de la sociedad moderna y una crítica contundente al sistema económico reinante y el culto a la eficiencia.