viernes, 27 de diciembre de 2013

Qué se puede hacer salvo ver películas

Desde hace un tiempo, estoy listando en un archivo de excel, todas las películas que voy viendo, y con retroactividad, todas las que ví y me acuerdo (obvio, porque las que no recuerdo haber visto no las puedo anotar). De modo que, asistido por la IMDB, llevo listadas alrededor de 750 películas. Pero como uno es obsesivo, en el listado consigna nombre, año, director, una breve reseña y link (si lo hay) al perfil del film en IMDB.
Entre las últimas que ví, se encuentran pochocleras, como Cloud Atlas, Riddick y Pacific Rim; francesas, como Amour, Ou va la nuit y Le Prenom; de terror, como The Conjuring, Mama y Prometheus; asiáticas, como Pieta, Old Boy y Gowemul; infantiles, como Lluvia de hamburguesas 2, Zambezia, El origen de los guardianes, Monsters University, Epic, Brave, Ralph el demoledor... (se nota que tengo hijos) y malas, malísimas que no voy a nombrar para no sembrar cizaña.
Incluso este año, hice el intento de abrir un nuevo blog, para separar el cine de todo este pastiche que es el partecomparte. Pero la velocidad con la que consumo productos culturales es totalmente opuesta a la velocidad con la que los genero. Vale decir que cuando logro poner en orden mis ideas y escribir un post sobre una película, llevo vistas cuatro o cinco, y lo peor es que de todas tengo algo que decir.

Finalmente pedir para que este 2013 termine lo antes posible y que llegue de una maldita vez el 2014. Eso sí, que sea mejor que el anterior, porque no pienso aguantarle sus 365 días. Si a las dos primeras semanas no da muestras de mejoría, lo mando a cambiar, que para eso pagué la garantía extendida.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Lo que estuve leyendo III

Sin mucho tiempo para reseñar, solo un listadito de algunos libros que estuve leyendo en estos últimos meses sin ningún orden en particular.


La traducción, de Pablo de Santis
De Paso, de Adriana Márquez
El miedo a la libertad, de Erich Fromm
Escucha Esto, de Alex Ross
Claraboia, de José Saramago
Historia del cerco de Lisboa, de José Saramago
Los versos satánicos, de Salman Rushdie
Las maquinarias de la noche, de Abelardo Castillo
Triste, solitario y final, de Osvaldo Soriano
El libro de la almohada, de Sei Shônagon
Kioto, de Yasunari Kawabata
La sombra de Poe, de Matthew Pearl
El fin de la infancia, de Arthur C. Clarke

Notas al márgen:
Seguro que me dejo un par de libros en el tintero.
El único que no recomendaría es "La sombra de Poe".

"De paso", de Adriana Márquez me fue regalado por la mismísima Adriana en la presentación de su libro. Evento que musicalizamos con Fausto Ferreiro, excelente compositor argentino y al igual que la autora, de los pagos de Trenque Lauquen. Para una reseña de su libro, pinchar el siguiente link: * link * y agrego también el flyer del evento en el que aparezco mencionado.



Los dos de Saramago, leídos en portugués. Ahora que le agarré la mano al idioma, los disfruto mucho más.

viernes, 6 de diciembre de 2013

Insistiendo

No sé por qué insisto en mantener este blog.
Tal vez porque de vez en cuando puedo rescatar un post, una frase o algún link olvidado entre sus páginas. Tal vez porque me da pereza hacer el back up y cerrarlo de una vez por todas. Tal vez porque lo que en verdad quiero hacer es hostearme algún CMS raro y abrir un nuevo blog, porque del vicio de escribir nunca se vuelve.
Reconozco que he dejado dormir este blog por un buen tiempo. Que yo esté escribiendo esto hoy, no significa que vuelva a postear con regularidad. Más bien es la catarsis que siempre acompañó a mis escritos. La que me limpia la mente de ideas parásitas y en un brainstorming conmigo mismo, me permite clarificar ciertos puntos oscuros de mi futuro inmediato. Pero este alejamiento de la vida blogueril tiene, además de la excusa medio pelo de que "estoy con mucho trabajo", otras razones que voy pensando en voz alta. Estoy participando más en twitter y facebook. Me da pereza documentarme un poco, corregir estilo, desarrollar un post decente y volver a corregir (aplique, enjuague, repita).

Estoy en medio de un berrinche con Google porque ya no me muestra los resultados que quiero y como yo quiero, porque me sacó el Google Reader y porque quiere ser el dueño del mundo (ver imagen adjunta). Así que desinstalé el Chrome, volví a mi viejo Firefox, puse DuckDuckGo como página de inicio y traté de olvidar que tengo un blog en sus servidores. Más bien debería decir que Google me tiene a mí en uno de sus blogs, a su servicio. Por eso quiero irme de blogger. Porque nunca fue santo de mi devoción. Ni siquiera cuando era propiedad de PyraLabs, los bloggers en pañales se debatían entre usar Haloscan o Enetation y yo me tomaba el trabajo de escribir mi blog en html 4 y un rudimentario y básico css que apenas llegaba al 1.0

Tal vez, como a todas las cosas que uno tiene, con el tiempo le toma cariño. Tal vez, por esa dificultad que tengo para soltar mis resultados, para hacer mandalas en la arena y que el viento los borre, mostrándome lo efímero que es todo.

Esta ha sido la semana más dura del año y a pesar de todo el trabajo pendiente, paro para tomar un descanso y dedicarle unas palabras a los lectores paseanderos que tal vez sin quererlo, se van metiendo post a post en mi blog. Tal vez me los mande google, como resultado "personalizado" de alguna búsqueda. Solo espero que el navegante casual, pueda encontrar en estos escritos lo que había venido a buscar.

miércoles, 4 de diciembre de 2013