lunes, 6 de abril de 2009

Vampiros

Aviso que el post es largo. Se recomienda una infusión, bocadillos y algo de tiempo libérrimo para leer a gusto. Este post iba a ser originalmente, un comentario en ésta entrada pero por su extensión lo transformé en post.

(yo avisé)

De chico, cuando todos se iban a dormir, mi mamá y yo nos preparábamos un té y nos disponíamos a ver la película de terror que pasaban en la trasnoche, justo antes del cierre de la programación (el famoso "Momento de Meditación"). Los más jóvenes tal vez no lo sepan, pero hace un cuarto de siglo sólo teníamos cuatro canales que terminaban su emisión entre la medianoche y la una de la madrugada. De aquél ritual edípico viene mi pasión por el genero fantástico -terror, ciencia ficción, etc.- Cine, literatura, comic, mitología... ninguna forma de arte o expresión fantástica de cultura que haya pasado cerca se ha salvado de mi voracidad.

La historia que pone este post frente a vuestros ojos es mi propia relación con Drácula, el vampiro. Tuve dos libros del Drácula de Bram Stoker. El primero lo presté y nunca más volvió. De joven aprendí que cuando un libro vale la pena ser leído, uno debe prestarlo sabiendo que existen altas probabilidades de que no sea devuelto. Y está bien que así sea. Siempre tuve la sensación de que los libros están con uno mientras se los necesita. Pero eso es parte de mi relación fetichista con los libros y otros formatos de vehículos de cultura.

Mis primeras incursiones en los diarios y cartas de Johnathan y Mina, de Van Helsing y el Dr. Seward me identificaron directamente con el vampiro. Identificación que fue reafirmada con cada libro que leía, con cada película que veía, desde el Nosferatu de Murnau con toda su espantosa monstruosidad al Drácula de Coppola, y los vampiros de Entrevista con el Vampiro, con toda su sensualidad. Pasando por Bela Lugosi, Cristopher Lee, David Bowie (El Ansia merece un capítulo aparte) y hasta Blackula, típica película de los '80s hecha toda con gente de raza negra y mucha (muuuuucha) música funky.
Obnubilado con la idea de una vida eterna, de adquisición de conocimientos, cultura, experiencias, pero tambien de una soledad más allá de todo límite -paraíso de cualquier adolescente romántico-, deseaba que un vampiro me asaltara por la calle y me vaciara de una vez y "para siempre".
La imagen del vampiro era mi más alta inspiración y aspiración. Pálido, flaco, siempre de negro, taciturno y solitario, eran los adjetivos que me caracterizaron desde los dieciseis hasta los veinticuatro años. Tenía mi banda de rock a la que le pusimos "Morticia" justamente por mi look de muerto vivo.

Luego ese libro se fue a hacer nido en otras mentes. Durante un tiempo me alejé de Drácula. Tomé otras formas, mi vida cambió por completo (o casi). Senté cabeza, formé familia... ya saben, lo habitual.

Un buen día, en un puesto de libros usados de plaza italia cambié una pequeña colección de revistas por el libro de Drácula que hoy ocupa un lugar en mi biblioteca. Su relectura era una obligación y fue llevada a cabo con obsesividad religiosa. ¡Qué placer volver a encontrarme con aquellos personajes, con aquellos lugares y aquellas situaciones!
Pero esta vez fue distinto. Entiendo que siempre es distinto. En las relecturas se encuentran cosas nuevas y las mismas palabras, a la luz de nuevos conocimientos cobran nuevos significados. Sin embargo, cuando digo que fue distinto me refiero a otra cosa. Algo había cambiado en mí; en mi manera de ver el mundo, en mi escala de valores y empecé a ver al vampirismo tan admirado y ansiado en su verdadera monstruosidad. El Drácula de Stoker me parecía desagradable y repugnante. Pasando la mitad del libro me di cuenta de que me había puesto del lado de Van Helsing, con quien ya estaba totalmente identificado. Imaginense; tantos años viviendo a la sombra del vampiro. Conocía sus virtudes y sus debilidades. Sabía qué lo nutría y qué podía matarlo.
Sí. Van Helsing pasó en una sola lectura a formar parte de mi panteón de heroes y el Conde Drácula tomó por fin el lugar que le correspondía desde el principio. El lugar que le dió su autor. El del monstruo al que hay que temer y destruir.

Hace tiempo ya que leí el libro por última vez. Unos cinco años, aproximadamente.
Dos preguntas y una reflexión me quedan como cierre de este post tan extenso (aunque no lo crean es la mitad del original que escribí a mano en mi cuaderno de notas).

Pregunta uno: Si volviera a leerlo... ¿con quién me identificaría? Es una pregunta personal. Muchas cosas han pasado en cinco años y pienso que tal vez, Drácula puede servirme como medidor de todos estos cambios a los que nos somete la vida.

Pregunta dos: ¿En verdad existe una historia de amor entre Mina y el Conde Drácula?
Sí existe la hipnosis a la que recurre el vampiro para atraer a su presa. Pero me parece que toda esta cosa de la esposa del guerrero (Vlad Tepes, el empalador) empujada al suicidio por un ardid enemigo, la maldición del vampiro frente al altar y el reencuenro del Conde con la reencarnación de su antiguo amor ("El amor nunca muere" rezaba el subtítulo de la película de Coppola) son ardides comerciales que ensuciaron lo que podía haber sido un buen filme de un reconocido buen director. Me parece que los enamorados eran Johnathan y Mina. De lo otro no había nada en el libro. Al menos a la distancia, yo no lo recuerdo. No sé... llevando el título de "Bram Stoker's Dracula", esperaba encontrarme con algo mas "apegado" al libro.

Y la reflexión es para el autor.
Me parece injusto que el nombre de Abraham Stoker haya quedado ligado a esa obra sola, siendo que fue un escritor que debe haber escrito unas cuantas cosas más. He leído un par de cuentos cortos y me parecieron muy buenos. Y termino haciendome la promesa de investigar un poco a ver qué más puedo encontrar.

Eso. Gracias por leer hasta acá.

10 comentarios :

Tuky dijo...

Hoy venía en el subte y al lado se me sentó un chico que venía leyendo "Amanecer" (trilogía de "crepúsculo") es un pedazo de libraco, enorme.
El flaco llevaría leída la tercera parte y en un momento largó una carcajada que me hizo saltar.
Definitivamente tengo que leer ese libro... debe tener un vampiro cómico.
¿A que venía todo esto?
ah, ni idea, así que "De nada" lo leí todi :) y no es largo che... solo es angosto

H.- dijo...

Es que no todos podemos tener esos blogs tan pulcramente diseñados como los suyos.
mmm... ahora me diste ganas de leerlo. Ufa! y yo que estaba tratando de no caer en la tentación. Y con todo lo que tengo para leeeeeer!

Luciana dijo...

Acá llegué.
Hace años que no leo Drácula, en mi caso, perdí el libro no por prestarlo...por la inundación de hace unos años :s
Suele pasar que, depende del momento de la vida, uno se alista detrás del cazador y en otros, del vampiro.
Basándome en el libro, no creo que haya historia de amor entre Mina y el Conde.
Me leí los libros de Meyer, tienen su toquecito de comedia, pero al último no recomiendo para nada.Es un libraco importante al que debería denunciar Greenpeace por mal uso de unas 200 páginas que están de más.

H.- dijo...

Menos mal que tenemos una experta en el equipo.
Gracias por el dato.

Tuky dijo...

"Es un libraco importante al que debería denunciar Greenpeace por mal uso de unas 200 páginas que están de más" JAJAJAJAJAJAJAJAJJAJAJA
Eso es un comentario que me inspira toda la confianza. idola total!!

Luciana dijo...

Sin ánimo de adelantarles nada, puedo asegurar que las últimas 200 páginas fueron un desperdicio de árboles talados.
La saga en general me gustó, es muy fácil de leer. Pero eso...sin palabras.

Alexandra dijo...

¡Qué buen post! No pués yo también leí Drácula y es cierto lo que comentaste respecto al "amorío" entre Drácula y Mina, eso no sucede. A Hollywood le gusta el dólar y el sexo vende. Sin embargo, creo que lejos de que echaran a perder la película, la enriquecieron, porque, desde que tengo memoria, ésta fué la rimera película que plantea a un vampiro torturado por su naturaleza homicida, no es que no lo acepte y viva tal cual, si no que está conciente de lo que significa ante la posibilidad de estar con una persona que le inspire algo más que la cena. ¿o cómo ves?

Me pasó algo similar a tí, el libro está como maldito, porque también lo presté y no regresó´, lo volví a comprar y mi marido lo perdió, de plano lo tuve que descargar porque ya era el colmo que no quisiera ocupar un lugar en mi librero por más de un año.

De la tetralogía de Meyer, no quisiera comentar nada, pero es que me comen las ansias si no lo hago... aaagggh!!... Me los devoré, en menos de una semana ya los había mordido, mascado, tragado y tardé como tres meses en digerirlos jajajaja. "Amanecer" fué mi salvación, el remedio para sacarme del sistema la condenada obseción que había adquirido por los tres primeros libros, así que he de agradecer a la Meyer por escribir semejante título.

¡Chanfle! perdón, me prolongué mucho, también escribiré una entrada. Mil perdones. Salu2.

marguis dijo...

Hola...
Como buena lectora del género vampírico, Drácula ocupa un lugar insigne en mi estatería, yo lo he dejado, pero siempre a vuelto a mi, principalmente porque nunca dejo un libro a alguien que no sepa donde vive, así si quiero recuperarlo, siempre puedo ir a casa del amigo y pedírselo como quien no quiere la cosa... Me encanta la manera como está contado el libro, a base de piezas sueltas, diarios, cartas, periódicos que forman un todo.

En cuanto a los libros de la Meyer, sí, los leí rápido, aunque eso en mi no es raro, normalmente no leo, devoro... pero no me parecen la fantástica historia que todo el mundo se empeña en decir, sí son románticos y sí salen vampiros, pero prefiero los de Anne Rice que también son románticos (por suerte no tan ñoños ni rositas) y también salen vampiros (torturados por su condición como el que mas) y además, no es por nada, están mejor escritos... aunque, como en todo, practicando se llega a la perfección, y Amanecer no sea el que mas guste, pero está mejor escrito que los demás...

Un saludo!!!

Fer dijo...

Impresionante, me gusta mucho como escribes y me han entrado ganas de poner ahora alguna película de vampiros, aunque ya la haya visto, ah! y tengo que buscar Blackula, tengo que ver eso.

Enhorabuena por el blog, es de gran calidad, un saludo!

H.- dijo...

@Fer: Para que la vayas paladeando de antemano: Blacula@Alexandra y @Marguis: Muy buenos aportes. Apenas me gustaron los libros de Anne Rice y por lo que comentan, debo mantenerme alejado de la saga crepuscular.
Es que yo me crié con vampiros que arrancaban gritos. Los vampiros modernos arrancan suspiros y no son mi target precisamente.