viernes, 14 de diciembre de 2007

King Kong (interruptus)

Sí... cada tanto me gusta tocar con la yema del dedo índice el vidrio del cine enlatado. Ese cine efectista, hecho en serie. Ese cine que en la página tal del guión tiene el primer plot point y en la página cuál tiene el segundo.
Esta vez le tocó el turno a King Kong.
Me gustó.
Los efectos especiales son buenos (hoy en día, la mayoría de los efectos son buenos porque se hacen con tecnología digital, no como antes que había que hacer todo a mano y tal vez algunos efectos podían resultar malos), los personajes están bien caracterizados, Naomi Watts es escandalosamente linda y los indios estaban exageradamente pobres y salvajes para la infraestructura que supuestamente habían construido. Los insectos gigantes me encantaron y la estampida de dinosaurios fué lo más. Los intentos de meterle humor a semejante tragedia fueron lo menos.
Siempre me pasa lo mismo con King Kong. Termino odiando a la raza humana por ser tan cruel y asesina.
Por suerte, tuve que salir a la calle cuando King Kong estaba encadenado en el teatro y me ahorré verlo morir a balazos y a Naomi Watts llorando desconsoladamente para descreimiento de todos.