miércoles, 4 de noviembre de 2015

The Lunchbox - 2013 - Ritesh Batra


No soy muy amante de las comedias. Más bien me gustan las películas de miedo o las que te hacen reflexionar sobre algún tema trascendente. Pero esta vez necesitaba algo light para repantigarme con mi esposa bajo una manta, tecito con menta y algo de chocolate, así que vimos The Lunchbox.

En tres palabras: es una joya.
Simple, real, profunda, divertida y muy interesante si te gusta conocer costumbres de otros países, como el servicio de delivery de Bombay.
Al ser una película de la India, esperaba canciones, bailes y la remake bollywoodense de alguna película pochoclera de USA. Nada más lejos de la realidad (aclaro que mi noción de realidad tampoco es una cosa que guaaaa!). The Lunchbox es una pelicula para pensar en el amor, el desamor y la vida cotidiana.
Me gustó porque siendo una película fácil de ver, no peca de superficial, porque toma partido y porque toda película que implique leer y cocinar, me gusta.
¿Cómo? ¿Es de hace un par de años y todavía no la vieron? ¿A qué están esperando?

martes, 4 de agosto de 2015

Una reflexión sobre el arte

Siendo artista, muchas veces me encuentro buscando un sentido, preguntándome para qué existe el arte. Sé que mucha gente, teóricos, estudiosos y personas con más carrera y sabiduría que yo, ya han abordado el tema y seguramente será interesante leerlos. Pero llegar a una conclusión propia y auténtica ha sido para mí un nuevo despertar en lo que respecta al arte en relación a mi propia existencia. Pero no te asustes, avezado lector de este esporádico e infame blog, no voy a ponerme existencialista y voy a hacerla lo más corta posible.




El otro día, viendo películas de Chaplin con mi hijo, me dí cuenta de que el arte, al menos el arte que me gusta y me convoca -que hay para todos los gustos, lo sabemos de sobra- es aquel que logra sacar belleza de lo feo, de la miseria humana, del horror. En el caso de Chaplin, de la pobreza, de la guerra, de la dictadura, de la crisis social y el desempleo, de la cosificación del hombre... Y lo hace contraponiendo nobleza, compasión, alegría, humor y otras tantas facetas humanas positivas. Tantas como las negativas. Esas obras que te demuestran que en la vida siempre hay una de cal y otra de arena y que lo que das siempre se te devuelve, sea bueno o malo.

Por eso quiero rescatar un video que encontré y que explica a su manera el tema de la disputa en medio oriente. Entiendo que es un tema que me queda lejos y del que no creo poder hacer mucho, sin embargo tal vez, pueda ayudar a difundir y quién sabe, tal vez alguien encuentre un poco de significado a todo este loco mundo en el que vivimos.


Como conclusión, creo que el arte tiene esa función básica y primitiva que es poner un granito de magia en nuestra percepción de las cosas para que entendamos que vale la pena pasar por este mundo y transitar el camino despierto y presente.

Gracias a Charles Chaplin, a Nina Pailey y a todos los artistas que hacen que el mundo sea un lugar mejor.

jueves, 30 de abril de 2015

Dos de Mia Couto

Mia Couto es un periodista y biólogo, devenido escritor, nacido en Mozambique, a mediados de 1955. De él, tuve el palcer de leer "Jesusalém" y "O Fio das Missangas". Ambas en su idioma original. De esas lecturas, llegué a la conclusión de que en verdad el señor es un poeta disfrazado de prosista, gran observador de su entorno, su gente y su tiempo.

O fio das missangas
El hilo de las cuentas, sería una traducción bastante juguetona para este libro que como un collar, va enhebrando sus 29 cuentos en los que describe pequeños brillos cotidianos, situaciones, personajes o estados de ánimo. Esos momentos que muchas veces pueden pasar desapercibidos pero que  no se le escapan a este autor cuyo arte es la verdadera poesía, la de las cosas pequeñas. Cosas a las que no damos importancia hasta que algo nos las pone en foco.
La mayoría de los cuentos son semblanzas del mundo femenino. Mujeres solitarias o condenadas al olvido, a la no existencia. Mujeres del tamaño al que les obligan las imposiciones socio culturales de un entorno falocéntrico y patriarcal. Mujeres que caben dentro de una mano y a las que Mia Couto pinta con una sensibilidad maravillosa.



Jesusalém
En esta novela, un niño vive con su padre, su hermano y un amigo del padre que hace las veces de sirviente, en un lugar adonde el padre los ha confinado para huir de la sociedad diciéndoles que ha llegado el fin de la humanidad y que ellos son los últimos sobrevivientes. A partir de ahí la historia se irá desarrollando con la llegada de nuevos personajes, mientras el padre intenta mantener lejos a los fantasmas y atrincherarse en su soledad.
Personajes, paisajes y poesía, como no podía ser de otra manera, dan vida a esta obra de Mia Couto que nos propone meternos en la piel de Mwanito, el "afinador de silencios".
 


Es especialmente interesante el uso  de neologismos que hace Mia Couto en sus obras. La mayoría creados a partir de dos palabras que resumen la situación real y tangible, fundiéndola con la sensación interna del personaje en cuestión. Apelando tanto a la multiplicidad de significados como de sentidos.

Me queda pendiente buscar y leer "Venenos de Deus, Remédios do Diabo" y ver si es tan bueno como las dos obras que reseñé en este post.

Abrazos


miércoles, 4 de marzo de 2015

Caminos con corazón

Lo que sigue fue escrito por Carlos Castaneda en sus Enseñanzas de Don Juan y creo que puede ser útil para alguien que lo necesite. Alguien que está buscando cambiar de camino. Alguien que se estará preguntando en éste momento si su decisión es la correcta. Alguien que puede estar replanteandose muchas cosas, pero creo que nunca podría echarle en cara no haber seguido a su corazón.

"Para mí sólo recorrer caminos que tienen corazón,
cualquier camino que tenga corazón.
(...)
"Cualquier cosa es un camino entre cantidades de caminos. Por eso debes tener siempre presente que un camino es sólo un camino; si sientes que no deberías seguirlo, no debes seguir en él bajo ninguna condición. Para tener esa claridad debes llevar una vida disciplinada. Sólo entonces sabrás que un camino es nada más un camino, y no afrenta, ni para ti ni para otros, en dejarlo si eso es lo que tu corazón te dice. Pero tu decisión de seguir en el camino o de dejarlo debe estar libre de miedo y de ambición. Te prevengo. Mira cada camino de cerca y con intención. Pruébalo tantas veces como consideres necesario. Luego hazte a ti mismo, y a ti solo, una pregunta. Es una pregunta que sólo se hace un hombre muy viejo.
(...)
¿Tiene corazón este camino?
Todos los caminos son lo mismo: no llevan a ninguna parte.
Son caminos que van por el matorral. Puedo decir que en mi propia vida he recorrido caminos largos, largos, pero no estoy en ninguna parte.
Ahora (muchos años después) tiene sentido sentido la pregunta de mi benefactor.
¿Tiene corazón este camino?
Si tiene, el camino es bueno; sino, de nada sirve.
Ningún camino lleva a ninguna parte, pero uno tiene corazón y el otro no.
Uno hace gozoso el viaje; mientras lo sigas, eres uno con él. El otro te hará maldecir tu vida.

lunes, 23 de febrero de 2015

Lo que estuve escuchando

Hoy, mi viaje musical empezó en Good Old Music, un blog de música en Ello. Encontré posteada una canción de Bob Dylan y me picó la curiosidad. No es que no lo conociera. Escuché a Dylan lo suficiente para saber que no me gusta y que tal vez entienda su magia cuando sea un hombre adulto, cosa que tal vez nunca suceda. Mi interés se basaba en el hecho de que Alex Ross, en su libro "Escucha Esto", le dedicó un capítulo entero, alabando sus letras y sus incansables giras. Concuerda conmigo en que musicalmente no descolla, pero lo de las letras era asignatura pendiente ya que su pronunciación chiclosa me impedía entender cabalmente de qué geranios hablaba en sus canciones este reconocido "filósofo" del rock. Busqué en youtube los videos subtitulados de sus canciones y sí, debo reconocer que son unas letras increíblemente bien hechas y que bien cantadas y con algunos arreglos más modernos, serían hermosas.
De ahí pasé a Eddie Vedder, que versiona varios temas de Dylan, mejor cantados, pero aporreando la guitarra de una manera que daba dolor. Una voz excelente la de Vedder y a las letras de Dylan le queda bien. Es una voz que tiene lo que esas canciones necesitan: Aspereza y filo.
Finalmente, como de un video pasamos a otro y a otro y a otro... llegué a otro filósofo del rock, que es todo un crítico de la sociedad americana moderna: David Byrne. No me anduve con chiquitas, puse la película "Stop Making Sense" de 1984 y mi DavidByrneidad subió varios puntos. Sencillamente, me parece un genio. Solo un personaje como él puede caminar durante tanto tiempo por la línea que separa lo cool de lo ridículo sin caer para ninguno de los dos lados. Solo él puede hacer ese pop freak que no entra en ningún molde y sin embargo te hace mover y mover hasta terminar sacudiéndo el flequillo como él.

 

Finalmente, mi conclusión de que aún no estaba lo suficientemente maduro para Dylan cambió a la luz del show de Talking Heads. No es una cuestión de falta de madurez sino de seriedad ante la falta de sentido.